Amor a los hijos


Amor a los hijos

El verdadero amor por los hijos comienza con el matrimonio. Dar vida es lo más fácil y satisfactorio; la necesaria presencia del matrimonio para el hijo, comienza con su concepción.

Claro que no es necesario la presencia del matrimonio para tener hijos ni la relación sexual: basta recurrir a un banco de semen; incluso se puede recurrir a madre sustituta, etc., etc.

No solo el hombre y la mujer necesitan del matrimonio, sino también la formación del hijo (s) que tanto se quiere cuando se lo tiene en brazos. Ese cariño no debe ser solo alimentarlo, es necesario para la completa y muy compleja evolución de ese hijo un medio que solo el matrimonio de los padres puede brindar; es el amor conyugal, el soberano de los amores del hombre. Los esposos y solo ellos tienen ese nivel afectivo que los llevó al matrimonio primero y a los hijos después, que desarrollarán en medio del mejor de los ambientes, el del matrimonio de los padres. Cuanta diferencia del ambiente de "pareja". Aquí comienzan las diferencias entre los hijos de matrimonios normales y los hijos de "parejas."

Sin insistir en todas las bondades del matrimonio para los esposos, hay que resaltar lo irremplazable de su importancia para los hijos.

Muy diferente es el niño que vive y se forma en un matrimonio constituido de aquel desarrollado en el ambiente de madre soltera, divorciada, separada o de pareja donde cada uno aporta por su lado, hijos de parejas anteriores.

Entonces ¿por qué brindar a lo que más se quiere (?) solo parte de todas las posibilidades que se le puede brindar, por comodidad de los padres?

Nace un hijo de una pareja (no matrimonio); es de admirar y porqué no criticar al ver a esa madre demostrando tanto cariño por ese hijo cuando no hizo por él lo básico, lo mas importante (tanto la madre como el padre) que es el matrimonio. Al mundo debe traerlo un matrimonio no una pareja: nadie puede dejar de ver las diferencias.

El matrimonio brinda tanto al hijo (hijos) tanto que nada ni nadie puede reemplazar.

El verdadero cariño por los hijos comienza por el matrimonio de los padres.

Formar "pareja" por tal o cual causa cuando no por NO comprometerse, es comenzar a disminuir los futuros hijos que cuando sepan comprender qué son ellos recriminarán - con razón - a sus padres el desprecio hacia ellos. Un hombre hace pareja para no comprometerse con un matrimonio pero tiene hijos como si ello no significara compromiso... es una dualidad irresponsable.

Cuando se tiene un hijo ninguno de los padres piensa en quitarle o retacearle nada que lo favorezca, entonces, jamás privarlo de lo más importante para él: el matrimonio de los padres. El hijo tiene derecho y necesidad de vivir en el amor del matrimonio de los padres.

Es muy diferente la formación y evolución de un niño de madre soltera, de padres separados, de padres en pareja que el nacido y formado en un verdadero matrimonio.

ESTAS VERDADES SON IRREFUTABLES POR MAS QUE LOS QUE VIVEN EN PAREJA ENCUENTREN ARGUMENTOS PARA JUSTIFICAR SU POSICIÓN AUNQUE SABEN QUE NO ES CIERTO.

No olvidar que el matrimonio se hereda: los hijos de parejas, casi siempre, también formarán parejas.

Quien viva en pareja es inmaduro (a) que jamás gozará de los beneficios que solo el matrimonio puede brindar.

No alarmarse por las parejas que se separan: no tienen otro fin ya que nacieron por simple atracción sexual que cuando se agota la pasión sexual se reemplaza por otra pareja aunque hayan vivido muchos años juntos, inmaduros que no merecieron el amor conyugal. Las personas mayores casi sin deseo sexual pocas veces hacen parejas pero sí matrimonio.

SIEMPRE ESTA VIGENTE LA FORMULA:

ATRACCIÓN SEXUAL = PAREJA

AMOR = MATRIMONIO

Son dos formas o planes de vida diferentes, jamás homologarlos, nada los asemeja. ni los hijos de unos y de los otros. Son inmaduros que no quieren comprometerse ni aún por los hijos, QUE DICEN QUERER.

El hombre que esta enamorado de una mujer solo puede ofrecerle matrimonio PORQUE ES LO MÁXIMO QUE PUEDE OFRECERLE.

Las parejas de solteros o de divorciados son eso: una pareja que temen al desafío del matrimonio aún a costa de los beneficios de los hijos.

Si lo máximo es matrimonio lo que aceptan vivir fuera de él es porque se conforman con menos, ellos mismo se disminuyen.

¿Como puede creer una mujer que un hombre divorciado que dejó esposa e hijos pueda quererla ( mucho menos a sus hijos si lo tiene) si no quiso a su verdadera esposa ni a sus verdaderos hijos; ES IMPOSIBLE QUE LOS QUIERA

Un divorciado(a), una separada(o) indica una importante alteración afectiva que no se mejora y mucho menos cura haciendo nueva "pareja."

Es un tema muy importante y actual, como cuando hacen pareja unos años para probar y si después "andan" bien "se casan": ellos mismos están valorando el matrimonio.

No olvide la mujer, que en esas circunstancias, la que está a prueba es ella. De la pareja, la mujer, es una amante y su fin será el fin de una amante; eso no prestigia a nadie.

Los que se divorcian y los que aceptan vivir en pareja son inmaduros que jamas estuvieron enamorados; no meren un matrimonio.

Los divorciados no anulan un matrimonio porque nunca estuvieron en él, son inmaduros que vivieron su atracción sexual.

El matrimonio es un desafío de especie que no todos son capaces de vivirlo.

El matrimonio exige muchísimo a los esposos: todo el día, todos los días; sin vacaciones, sin remuneraciones... pero fundamentalmente exige a los esposos que los hijos noten y vivan, para imitarlo, el matrimonio de sus padres. Deben ver a sus padres actuar como esposos para copiarlos. Esto a su vez, obliga a un comportamiento de calidad, a los padres, delante de los hijos.