Una forma eficaz de encausar a los jóvenes

Cuatro ideas para educar a adolescentes en la afectividad
Angel Mª Gutierrez


El desarrollo sentimental y emocional del adolescente requiere amor, un amor consciente; es decir, amar y ser amado. Es una necesidad primaria que requiere la autoconservación de todo individuo humano como expresión de un desarrollo psicológico y personal equilibrado.




Ahora bien, el centro cerebral de las emociones y sentimientos, donde radican las tendencias que nos mueven, está localizado en la extremidad superior de la hendidura de Rolando, en el surco interhemisférico cerca del sistema límbico. Además, es en esa parte del cerebro humano en donde se halla la proyección cerebral de los órganos genitales. Desde una perspectiva neuroanatómica, esto nos invita a pensar que la afectividad humana está íntima y naturalmente relacionada con el ejercicio de la sexualidad.


Parafraseando una famosa expresión de Descartes, decía Unamuno: “Amo, ergo sum”. Sólo amando se es persona, se llega a “ser”. Es necesario ser amado para sentirse como persona y también amar para desarrollarse como tal; esto es, para autoconservarse, no solo como cuerpo animal, sino también como individuo personal. Por este motivo la sexualidad humana debe estar integrada en un contexto de afectividad, de amor, de entrega personal. Esto lo entienden muy bien las mujeres, a los hombres nos cuesta entenderlo un poco más: El amor es causa natural del sexo. El sexo es causa natural de los hijos. Los hijos son causa natural del amor, que refuerzan el vínculo de la pareja. Este es el verdadero sentido “vectorial” del ejercicio de la sexualidad en un contexto natural de afectividad y que debemos transmitir a los jóvenes y adolescentes.


Sin embargo, la educación sexual sigue siendo aún un asunto difícil de tratar para los padres de familia, porque a su alrededor se han creado prejuicios cuando no tabúes y falacias. Es necesario tomar parte activa en la educación sexual de los hijos.


1.- Hay que recordar que la identidad sexual se adquiere primeramente en el ámbito familiar como resultado de un proceso interior, no consciente, fruto de la experiencia con los modelos femenino y masculino presentes. Es allí donde aprendemos a ser y sentir y a vernos aceptados y respetados como hombres o como mujeres.
2.- Hay que enseñar a respetar y a cuidar el propio cuerpo y el de los demás mediante el pudor. Más allá de la higiene sexual debida, hay que dar a conocer que el cuerpo es también el vehículo que nos permite vivir y expresar nuestra intimidad personal. Nuestro cuerpo es parte de nuestra persona. El impudor consistiría en presentar a los demás nuestro cuerpo como un objeto sexual, en destacar lo estrictamente sexual para llamar la atención de los otros. Es importante que nuestros hijos e hijas vistan a la moda pero a la vez con decencia. Y corregirles para que no hablen soezmente.
3.- Hay que desechar aquellos libros y revistas que expliquen la fisiología de la relación sexual fuera del contexto del amor. Amar es lo que nos diferencia de los animales. Ellos no se casan nosotros sí. Educar para la amistad y el amor interpersonal es necesario para un desarrollo sano del impulso sexual. Hay que prevenirles del chantaje que constituye tener relaciones sexuales fuera de su ámbito natural que es el matrimonial.
4.- Hay que vacunar a nuestros hijos e hijas contra el hedonismo ambiental y educarles en la responsabilidad. Esto exige revalorizar el verdadero significado humano del placer sexual sin reducirlo únicamente a su dimensión placentera, olvidando que tenemos que usar con responsabilidad ese "valor añadido" del don de la vida cuyas fuentes no debemos cegar. Se debe rescatar el sentido de compromiso y entrega total del encuentro sexual y abandonar la falacia de la simple necesidad física, porque las personas somos seres complejos y nuestras necesidades también.
Educar en valores auténticos y ecológicos creando actitudes sólidas en nuestros hijos e hijas es una inversión costosa y a largo plazo, pero siempre duradera. Ellos y ellas se lo merecen porque son nuestro mejor negocio.
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Bombardeados por la pornografía

Los dañinos efectos de la pornografía
Brian Clowes, Ph.D.

Profundo, serio y revelador estudio presentado por el Dr. Brian Clowes en el que muestra varios de los efectos de la pornografía.



Los dañinos efectos de la pornografía

"La recuperación del control moral y el retorno del orden espiritual se han convertido en la actualidad en las condiciones indispensables de la supervivencia humana" -- Christopher Dawson, historiador cultural (1).

Lo que dicen los que sostienen una ideología anti vida

"No creo que la pornografía degrade a las mujeres. Las mujeres que la practican quieren hacerlo. Nadie les está apuntando con una pistola a la cabeza. No entiendo cuál es el problema" -- Madonna, Sex, 1992 (2).

Otras personas, tan despistadas como Madonna, afirman que la pornografía es simplemente una "válvula de escape" que las personas usan para disipar sus impulsos sexuales. Su efecto, dicen ellos, es "catártico". Ello quiere decir, afirman estos ilusos, que las personas que de otra forma hubieran expresado, por medio de su actuación, sus violentas fantasías sexuales, de esta manera, en cambio, usan su material pornográfico sin causar daño.



Introducción

Los nocivos efectos de la pornografía, tanto la mal llamada "leve" como la fuerte, son extensos y permanentes. Hay grupos de investigadores que han realizado más de 500 estudios sobre estos efectos y sus conclusiones son concretas, coherentes e irrefutables.

A través de estos estudios aparecen consistentemente muchas relaciones importantes. Las seis conclusiones en relación con el impacto de la pornografía que se encuentran en la lista más abajo también se presentan en el estudio sumario de David Scott: Pornography, Its Effects on the Family, Community, and Culture ("La pornografía, sus efectos en la familia, la comunidad y la cultura") (3). Obsérvese que estas conclusiones no son el resultado de estudios aislados o de estudios que han sido agrupados al azar. Los números de los estudios que arrojan cada una de las conclusiones encabezan los párrafos correspondientes a través de este artículo y han sido tomados de la obra de Scott.

La lista de referencias bibliográficas de todos estos estudios aparece también al final del libro de Scott. Esa lista sería de gran valor para el que esté interesado en llevar a cabo una investigación seria sobre los efectos de la pornografía.

A continuación ofrecemos la lista sumaria de los principales efectos de la pornografía, cada uno de los cuales es descrito en los párrafos subsiguientes:

* 1. Aún la pornografía "leve" hace daño a cualquiera.
* 2. Toda pornografía insensibiliza al que la ve.
* 3. La pornografía causa adicción.
* 4. La pornografía degrada al matrimonio.
* 5. La pornografía aumenta la intención criminal de delincuentes peligrosos.
* 6. La pornografía impulsa a realizar otros crímenes y los facilita.

1. Aún la pornografía "leve" hace daño a cualquiera

Dieciocho estudios distintos han demostrado que la pornografía "leve", que exhibe actos entre adultos, aun con su consentimiento, definitivamente insensibiliza a todos sus videntes, y puede provocar un comportamiento extremadamente violento (4).

La pornografía afecta adversamente a toda persona que la ve y no sólo a los peligrosos criminales sexuales que aparecen en las tiras cómicas. La pornografía interfiere en las relaciones interpersonales y en el desarrollo moral de todas las personas que la ven.

De hecho, la pornografía "leve" ha sido un factor que ha estado presente en numerosos suicidios de adolescentes varones. El FBI ha informado de muchos casos de jóvenes que se han colgado del cuello y se han masturbado mientras sostenían una revista de pornografía "leve". No es sorprendente que estas muertes (que se clasifican como "asfixia autoerótica") a menudo no son dadas a conocer al público. Se calcula que alrededor de 1.000 de estos suicidios accidentales ocurren en Estados Unidos todos los años. (5).

En muchos casos, hasta ha habido jovencitos que sin quererlo han matado a sus amigos y hermanos por seguir las sugerencias que se encontraban en las revistas de pornografía "leve". Ello demuestra que no son solamente los pervertidos y los criminales endurecidos los que han sido afectados adversamente por la pornografía. Por ejemplo, Zachariah Hurt, de 13 años, leyó una revista de pornografía y luego colocó con cuidado unos cordones de zapato alrededor del cuello de dos niños: su hermanito de 8 años, Benjamin, y Todd Pigg, Jr., de 7 años, luego tiró de los cordones y accidentalmente estranguló a los chicos.

2. Toda pornografía insensibiliza al que la ve

Toda pornografía, "leve", fuerte y aun los materiales de "educación" sexual "neutral", insensibilizan al vidente y lo condicionan a los actos sexuales, violentos o no, como parte integral de la conducta humana --26 estudios distintos han llegado a esta conclusión (4).

Una encuesta de Gallup de 1984 arrojó que dos tercios de los que respondieron creían que el ver violencia en la televisión era dañino para otros, pero sólo el 5% de ellos creía que era dañino para ellos mismos (4).

Neil Malamuth, Ed Donnerstein y Dolf Zillman, tres de los principales investigadores de la violencia sexual, han declarado que, en general: "La pornografía insensibiliza. El ver estos materiales, sean estos violentos o no, coactivos o no, aumenta experimentalmente la conducta agresiva del hombre contra la mujer, y disminuye la sensibilidad, de tanto el hombre como la mujer, hacia la violación sexual y hacia la situación deplorable de las víctimas. Tanto los hombres como las mujeres, después de haber visto este material, creen que la mujer que ha sido víctima de una violación sexual ha sido menos perjudicada, es menos digna y hasta es responsable de su propio sufrimiento (6).

Esta investigación demostró que, luego de haber visto brevemente un material pornográfico, las dos terceras partes de los varones universitarios estarían más dispuestos a obligar a una mujer a realizar actos sexuales, si se les pudiera asegurar que no serían atrapados o castigados. Un tercio de los estudiantes expresó sentir un aumento del deseo de cometer una violación sexual (6). Estos son cambios escalofriantes de la actitud, tomado en cuenta que la mayoría de las violaciones sexuales no se reportan.

La pornografía es particularmente eficaz en insensibilizar a personas emocionalmente perturbadas. Por lo menos 26 estudios han demostrado de forma definitiva que las personas emocionalmente perturbadas y aquellas con una tendencia hacia los actos violentos pueden llegar a ser significativamente insensibilizadas durante varias semanas luego de haber visto películas pornográficas y/o violentas durante tres horas (4).

3. La pornografía es adictiva

Varios estudios han demostrado que todas las personas, normales o desajustadas, que ven pornografía desarrollan el deseo de ver material pornográfico cada vez más perverso, así como los adictos a las drogas desean drogas cada vez más fuertes. Todas las personas fantasean acerca de materiales pornográficos y actos más perversos y aun muchos de ellos los incorporan en sus relaciones sexuales. Muchas personas comienzan a emplear métodos cada vez más violentos en sus relaciones sexuales.

Los psiquiatras británicos Martin Roth y Edward Nelson han declarado que "lejos de tener un efecto catártico, el ver pornografía produce un mayor interés en la desviación sexual" (7).

Donnerstein, Zillman y Malamuth informan que "el ver prolongadamente pornografía común, no violenta y no coactiva, creó el apetito de materiales más inusuales, extravagantes y desviados, incluyendo los violentos en un contexto sexual, como la exhibición del sadomasoquismo y la violación sexual".

Como ocurre con el caso de los drogadictos, aquellos que consumen pornografía llegan a sentir que necesitan materiales más y más perversos para mantener su nivel anterior de excitación sexual (4).

4. La pornografía degrada al matrimonio

Los que consumen pornografía generalmente ven material que muestra a mujeres atractivas que realizan casi cualquier tipo de acto con cualquier número de hombres (o animales). Los usuarios de la pornografía comienzan a creer que sus esposas también deberían realizar actos que sean por lo menos un poquito más "aventurados" o "experimentales" que aquellos a los cuales están acostumbradas. Cuando las esposas de estos irresponsables no satisfacen las fantasías que la pornografía les ha producido, entonces dichos usuarios se sienten insatisfechos. Puede que se sientan aún más insatisfechos con las imperfecciones físicas de sus esposas. Las esposas, por supuesto, se sentirán disgustadas y rechazarán el comportamiento cada vez más pervertido de sus esposos.

Entonces los esposos a menudo buscan a las prostitutas, quienes están acostumbradas a lidiar con estas peticiones tan extravagantes y perversas (3,8).

5. La pornografía aumenta la intención criminal de delincuentes peligrosos

Hay más de 65 estudios que demuestran que los criminales peligrosos (pederastas, asesinos, violadores, padres incestuosos) no sólo son más propensos a cometer sus delitos si consumen pornografía, sino que también son más propensos a usar extensamente la pornografía poco antes de cometer sus crímenes (4). Los hombres delincuentes que usan pornografía pronto comienzan a manifestar un comportamiento adictivo y compulsivo. Todos sus mecanismos para liberar tensión pronto se llegan a relacionar con las perversiones sexuales y su conducta se hace cada vez más criminal.

Cerca de dos millones de pederastas, violadores, sádicos y practicantes de relaciones sexuales con adolescentes o prostitutas infantiles cometen más de 2 millones de delitos al año. Esta cifra se refiere solamente a los incidentes que se reportan, el número total es evidentemente mucho más elevado.

Los ingenuos que creen que la pornografía "no tiene víctimas" deberían bajarse de la nube en que se encuentran durmiendo y darse cuenta de los hechos. Miles de personas han sido torturadas, violadas y asesinadas por seres humanos perturbados como resultado directo de la pornografía. Miles de estos casos abarrotan los archivos de la policía en todo Estados Unidos.

Jeffrey Dahmer, condenado por pederastia y al mismo tiempo un practicante confeso del homosexualismo, logró convencer a 17 jovencitos que fuesen a su apartamento. Una vez allí tuvo relaciones sexuales con ellos y luego los mató y los desmembró.

Este individuo fue un activista en organizaciones que defienden los "derechos de los homosexuales" y participó en desfiles para promover el "orgullo homosexual". La policía también encontró una enorme cantidad de pornografía fuerte y de videocintas en su apartamento (9).

El 24 de enero de 1988, el día antes de ser ejecutado por asesinato, Ted Bundy declaró, en una entrevista que le hizo el Dr. James Dobson de la organización Enfoque en la Familia, que: "Al principio, la pornografía enciende este tipo de corrientes de pensamiento... Como en el caso de las adicciones, sientes deseos de algo que sea más fuerte, más fuerte, algo que te provoque una excitación más intensa, hasta que llegas a un punto en que la pornografía ya no te ofrece más, llegas a un punto de salto en el cual te comienzas a preguntar si a lo mejor el hacerlo te daría aquello que está más allá de sólo leerlo o verlo".

Cuando Enfoque en la Familia publicó los resultados de esta importante entrevista, se encontró con la burla de aquellos que no acaban de aceptar las dañinas consecuencias de la pornografía, pero que en el fondo reconocieron cuán cierto fue lo que arrojó el diálogo de Dobson con Bundy. Evidentemente, las únicas personas que atacaron esta entrevista fueron aquellas que apoyan o lucran inmensamente con la pornografía.

Arthur Gary, que fue ejecutado en el Estado de Utah en 1983 por violar y matar a cinco niños, entre las edades de 4 y 13 años, declaró lo siguiente: "La pornografía no fue la única influencia negativa en mi vida, pero sus efectos en mí fueron devastadores. Yo soy un homosexual pederasta condenado por asesinato, y la pornografía fue el factor determinante de mi caída".

Los científicos del FBI de Quántico, Estado de Virginia, hicieron unos comentarios del papel que desempeñó la pornografía y sus efectos en el violador de Miami, Estado de la Florida, del caso de "la funda de la almohada". "Adquirió revistas [pornográficas] ... y soñó con realizar violaciones sexuales. Luego cruzó el umbral que separaba la fantasía de la realidad de los asaltos sexuales."

Ray Bauer, un adicto a la pornografía de St. Louis, Estado de Missouri, a menudo obligaba a su esposa de 29 años de edad a mirar películas de pornografía fuerte y luego la ataba y la torturaba. Finalmente, en abril de 1986, la Sra. Bauer no pudo aguantar más este maltrato y mató a su esposo a balazos después de un episodio de tortura particularmente violento. La espalda, el pecho y las posaderas tenían profundas marcas de latigazos. Los agentes del orden registraron la casa y encontraron la extensa colección que su esposo tenía de pornografía violenta y sadomasoquista, también encontraron instrumentos de tortura (10).

Los negociantes de la pornografía dicen que ésta no hace daño. El siguiente caso los desmiente.

En enero de 1986, Linda Lee Daniels, de 22 años de edad, de Albuquerque, Estado de Nuevo México, fue secuestrada en pleno día del estacionamiento de su propia casa por tres jóvenes, cuyo propósito era usarla, contra su voluntad, en una película pornográfica.

El productor de la película, Johnny Zinn, dijo a los tres secuestradores, a quienes él mismo había empleado, que quería un "producto" rubio para su película y que les pagaría $1.500 si encontraban a una mujer con esas características.

Después de raptar a Daniels, los jóvenes la drogaron y la violaron durante toda la noche y filmaron toda la secuencia de las violaciones. Los diarios matutinos del día siguiente mostraron una foto de Daniels. Entonces Zinn ordenó a sus compinches que la mataran. Ellos le dispararon repetidas veces, mientras la pobre víctima suplicaba que no le quitasen la vida.

A Zinn lo condenaron a cadena perpetua. Dos de sus cómplices, aunque los encontraron culpables de violación, ya están en libertad rondando las calles, quizás en búsqueda de más "productos" (11).

El FBI ha encontrado que el 80% (29 de 36) de los más recientes asesinos en masa utilizaron la pornografía extensamente como parte integral de sus crímenes sexuales, los cuales incluían violaciones y asesinatos en serie (4).

Algunos de estos asesinos fotografiaban a sus víctimas ya muertas, recortaban las fotos de sus rostros y los pegaban sobre fotos de pornografía fuerte como preparación para su próximo asesinato.

El FBI y la policía de toda la nación estadounidense han informado que han encontrado extensas colecciones de pornografía en las casas de prácticamente cada asesino en masa y pederasta que han arrestado.

El capítulo 18 del estudio, realizado en 1986, de la Comisión sobre la Pornografía del Fiscal General de Estados Unidos señala que las principales revistas pornográficas para hombres (Playboy, Penthouse, Hustler, Chic, Club, Gallery, Genesis y Oui) tienen una tasa de circulación cinco veces más elevada en los Estados de Alaska y Nevada que en el de Dakota del Norte (12). Es muy significativo que las tasas de violaciones sexuales de Alaska y Nevada son ocho veces más elevadas que la de Dakota del Norte.

Otros investigadores han confirmado que el 64% de todos los pederastas que son practicantes del homosexualismo y el 86% de todos los violadores usaron pornografía durante el momento en que cometían sus crímenes o inmediatamente antes.

Un sondeo de más de 400 criminales jóvenes en prisión demostró que los presidiarios que habían visto grandes cantidades de pornografía eran mucho más propensos a cometer actos violentos y sexualmente perversos que los otros presidiarios que no habían visto pornografía (3).

6. La pornografía impulsa a realizar otros crímenes y los facilita

Los que promueven la pornografía también promueven la pederastia al trivializar los actos sexuales entre niños y adultos.

Organizaciones como la Asociación de Norteamérica para el Amor entre Hombres y Niños o NAMBLA (North American Man-Boy Love Association) y la Rene Guyon Society están muy involucradas en el movimiento en pro del homosexualismo y en la pornografía fuerte. Ambas organizaciones también cabildean para que se eliminen las leyes que prohíben las relaciones sexuales con menores de edad.

Es un hecho que los magnates de la pornografía usan su gran riqueza e influencia para promover directamente los actos ilegales en sus revistas, incluyendo el uso de drogas peligrosas. Ello coincide con su ideología hedonista de que "todo es aceptable".

Según la Dra. Judith Reisman, presidenta del Institute for Media Education (Instituto para la Formación de los Medios de Comunicación Social), con sede en Washington, DC, la legalización de todos los tipos de uso de drogas ha sido una de las metas principales, a nivel económico, editorial y legislativo del imperio de la revista pornográfica Playboy desde 1966. La primera indicación de que Playboy iba a promover el uso de drogas y su legalización tuvo lugar en el número de septiembre de 1966 de esta revista. En ese número, Playboy publicó una entrevista que hizo a Timothy Leary, en la cual la revista se congració sobremanera con este portavoz del movimiento en pro de la legalización de las drogas.

En 1970, la Fundación Playboy formalmente subscribió el establecimiento, por parte del abogado Keith Stroup, de la National Organization for the Repeal of Marijuana Laws o NORML (Organización Nacional para la Anulación de las Leyes que prohiben el uso de la Mariguana). A finales de 1871, la Fundación contribuyó con $100.000, la primera de una larga series de donativos periódicos a NORML para su campaña en pro de las drogas de 1972.

Playboy ha continuado proporcionando una gran cantidad de asistencia, tanto editorial como económica, a la legalización de las drogas desde 1970. En 1973 y en 1975, los esfuerzos de NORML, con el respaldo de Playboy, tuvieron un triste éxito al lograr abolir la criminalidad legal de la mariguana en los Estados de Oregon y Alaska. La revista Playboy ha publicado anécdotas ficticias agasajando muchísimo a los que usaban drogas, ha impreso cuadros sinópticos sobre el uso de las drogas y ha servido de plataforma para numerosos portavoces a favor de las drogas, incluyendo a Timothy Leary y a la estrella de fútbol estadounidense Don Rogers --que luego murió de una sobredosis (13).

Según fuentes del Congreso de Estados Unidos, las drogas ilícitas constituyen un negocio de $70 mil millones al año. En la actualidad tenemos 20 millones de personas que fuman mariguana con frecuencia, 7 millones que usan cocaína con frecuencia y medio millón de adictos a la heroína (14). Nuestra sociedad se está realmente ahogando en un diluvio de drogas y ningún niño está plenamente protegido de las drogas y de la pederastia (¡incluyendo el suyo!)

Lo último que necesitamos es que venga un grupo de libertinos ricos a instigar a los que promueven el uso de drogas con sus ilógicos argumentos publicados en costosas revistas a colores.

Brian Clowes, Ph.D. es el Director del Instituto de Capacitación Pro vida de Human Life International y autor de la monumental obra en inglés Pro-Life Activist´s Encyclopedia (Stafford, Virginia: American Life League, Inc., 1993). Este artículo es la traducción del capítulo 133 de esta enciclopedia. La enciclopedia es distribuida por la American Life League, Inc., P.O. Box 1350, Stafford, VA 22555, USA, tel.: (540) 659-4171, página web: www.all.org y por Human Life International, 4 Family Life Lane, Front Royal, VA 22630-6453, USA. Tel. (540) 635-7884. Fax: (540) 636-7363. Email: hli@hli.org. Página web. http://www.hli.org.

Human Life International (HLI) es la organización católica más grande del mundo dedicada a la defensa de la vida humana y la familia, con más de 80 oficinas en 5 continentes. HLI realiza su labor en total fidelidad al Magisterio de la Iglesia Católica, por medio de la oración, el servicio al prójimo y la educación.

Notas: 1. Christopher Dawson, durante las Conferencias Gifford de 1947, en Edinburgh, Escocia. Citado en la National Federation for Decency Journal (noviembre-diciembre, 1987). 2. Madonna, Sex (1992). Citado en Suzan Bibisi, Los Angeles Daily News, "Madonna: Sex Has Some Raunchy Text, Artistic Photography." The Vancouver [Washington] Columbian, 22 de octubre de 1992, B2. 3. David A. Scott, Pornography. Its Effects on the Family, Community and Culture. Publicado por Child and Family Protection Institute y por Contact America. Pida su ejemplar (en inglés) a Family Policy Insights, 721 Second Street NE, Washington, DC 20002. 4. The Hill-Link Minority Report of the Presidential Commission on Obscenity and Pornography. Este informe se puede pedir a Morality In Media, 475 Riverside Drive, New York, New York 10115. 5. R. Hazelwood, P. Dietz, y A. Burgess. "The investigation of Autoerotic Fatalities." Journal of Police Science and Administration. September 1981, 404-411. Véase también el Post-Dispatch de St. Louis, 25 de agosto de 1990. 6. P. Zimbardo. "Sexual Murderers." Psychology Today, noviembre de 1977, 69-76 y 148. 7. "Porn Traffickers Share Guilt in Sexual Murders." The Wanderer, 9 de marzo de 1989, 2. 8. Frank Morris. "Pornography and the Degradation of Society." The Wanderer, 9 de febrero de 1989, 4. 9. Michael C. Buelow. "Police Believe Suspect Killed 17." The Oregonian, 26 de julio, 1991, A1 y A24. También: "Relative in Dahmer Case Sues." USA Today, 6 de agosto de 1991, 3A. Véase también la Carta, publicada (en inglés) mensualmente por Focus on the Family, de octubre de 1991. 10. "Woman Kills Porn Addict Husband." National Federation for Decency Journal, mayo-junio, 1986, 7. 11. Dixie L. Gallery, madre de la víctima. "Co-ed Picked at Random is Kidnapped, Raped, Murdered By Pornographers." National Federation for Decency Journal, abril, 1987, 5. 12. Final Report of the Attorney General´s Commission on Pornography. Rutledge Hill Press, 513 Third Avenue South, Nashville, Tennessee 37210, USA, 1986. 13. "American Drug Culture Has Roots in Playboy." National Federation for Decency Journal, noviembre-diciembre de 1986, 4. 14. News of Interest. "Drug Use Continues to Grow." National Federation for Decency Journal, agosto, 1987, 15.
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Queremos que Dios vuelva


En la entrevista que le hicieron a la hija de Billy Graham en el Early Show, Jane Clayson le preguntó, "¿Cómo pudo Dios permitir que sucediera esto?" (se refería a los ataques del 11 de Septiembre).

Anne Graham dio una respuesta sumamente profunda y llena de sabiduría.



Dijo, "Al igual que nosotros, creo que Dios está profundamente triste por este suceso, pero durante años hemos estado diciéndole a Dios que se salga de nuestras escuelas, que se salga de nuestro gobierno y que se salga de nuestras vidas. Y siendo el caballero que Él es, creo que se ha retirado tranquilamente. ¿Cómo podemos esperar que Dios nos dé Su bendición y Su protección cuando le hemos exigido que nos deje estar solos?"


A la luz de ciertos sucesos recientes... ataques de terroristas, balaceras en las escuelas, etc., creo que todo comenzó cuando Madeleine Murria O'Hare (fue asesinada, hace poco que se descubrió su cuerpo) se quejó de que no quería que se rezara en nuestras escuelas, y dijimos que estaba bien.


Luego alguien dijo que mejor no se leyera la Biblia en las escuelas...la Biblia dice no matarás, no robarás, amarás a tu prójimo como a ti mismo. Y dijimos que estaba bien.


Luego el Dr. Benjamín Spock dijo que no debíamos pegarle a nuestros hijos cuando se portan mal porque sus pequeñas personalidades se truncarían y podríamos lastimar su autoestima (el hijo del Dr. Spock se suicidó). Dijimos que los expertos saben lo que están diciendo. Y dijimos que estaba bien.


Luego alguien dijo que los maestros y directores de los colegios no deberían disciplinar a nuestros hijos cuando se portan mal. Los administradores de las escuelas dijeron que más valía que ningún miembro de la facultad de las escuelas tocara a ningún estudiante que se porte mal porque no queremos publicidad negativa y por supuesto no queremos que nos vayan a demandar (hay una gran diferencia entre disciplinar, tocar, golpear, cachetear, humillar, patear, etc.). Y dijimos que estaba bien.


Luego alguien dijo, dejemos que nuestras hijas aborten si quieren, y ni siquiera tienen que decirles a sus padres. Y dijimos que estaba bien.


Luego uno de los consejeros del consejo de administración de las escuelas dijo, ya que los muchachos siempre van a ser muchachos y de todos modos lo van a hacer, démosle a nuestros hijos todos los condones que quieran para que puedan divertirse al máximo, y no tenemos que decirle a sus padres que se los dimos en la escuela. Y dijimos que estaba bien.


Luego algunos de nuestros principales funcionarios públicos dijeron que no importa lo que hacemos en privado mientras cumplamos con nuestro trabajo. Estuvimos de acuerdo con ellos y dijimos, no me importa lo que nadie, incluyendo el Presidente, haga en su vida privada mientras yo tenga un trabajo y la economía esté bien.


Luego alguien dijo vamos a imprimir revistas con fotografías de mujeres desnudas y decir que esto es una apreciación sana y realista de la belleza del cuerpo femenino. Y dijimos que estaba bien. Y luego alguien más llevó más allá esa apreciación y publicó fotografías de niños desnudos, llevándola aún más allá cuando las colocó en Internet. Y dijimos que estaba bien, tienen derecho a su libertad de expresión.


Luego la industria de las diversiones dijo, hagamos shows por televisión y películas que promuevan lo profano, la violencia y el sexo ilícito. Grabemos música que estimule las violaciones, las drogas, los suicidios y los temas satánicos. Y dijimos, no es más que diversión, no tiene efectos negativos, de todos modos nadie lo toma en serio, así que adelante.


Ahora nos preguntamos: ¿por qué nuestros niños no tienen conciencia, por qué no saben distinguir entre el bien y el mal, y por qué no les preocupa matar a desconocidos, a sus compañeros de escuela, o a ellos mismos?.


Probablemente, si lo pensamos bien y despacio, encontraremos la respuesta. Creo que tiene mucho que ver con "LO QUE SEMBRAMOS ES LO QUE RECOGEMOS."
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Transtorno esquizofrénico



¿Es el enfermo mental una imagen deformada de Dios?
Pontificio Consejo de la pastoral para la salud

Con ocasión de la Jornada Mundial del Enfermo, el Pontificio Consejo para la Pastoral de la Salud pronunció el siguiente discurso









¿Es el enfermo mental una imagen deformada de Dios?

I. Algunos datos sobre la enfermedad mental


1. Situación actual

Según los datos de la Organización Mundial de la salud, 450 millones de personas en el mundo son afectadas por problemas mentales neurológicos o de comportamiento; 873,000 se suicidan cada año. La enfermedad mental constituye una verdadera y propia emergencia socio sanitaria: el 25 % de los países no poseen una legislación de la materia, el 41% no tiene una política definida para la salud mental, en más del 25 % de centros sanitarios, los enfermos no tienen acceso a las medicinas psiquiátricas esenciales, el 70% de la población dispone de menos de un psiquiatra para 100,00 personas.

Refiriéndonos a los trastornos mentales podemos decir que estos últimos 50 años nos han dado a conocer progresos importantes, muestra clara el progreso tecnológico de los nuevos psicofármacos, mejorando de manera no indiferente la calidad de vida del enfermo mental. Sin embargo las condiciones del cuidado del enfermo mental sufren de grandes deficiencias, como resultado de la restricción de fondos disponibles, de la falta de comprensión por parte de las autoridades, del grave tema de la estigma que padece el paciente y la familia y que condiciona tanto el deterioro de las redes de apoyo social de muchos países. El número de pacientes mentales «sin techo» ha crecido mucho en varios de los países ricos. Es alarmante el modo como son tratados los trastornos mentales graves dando sólo respuestas burocráticas o de tipo legal y forense, sin tomar en cuenta las necesidades diarias y la calidad de vida del enfermo y de sus familias [1].

Los disturbios mentales golpean con mayor frecuencia las poblaciones menos favorecidas desde el punto de vista intelectual, cultural y económico. Millones de criaturas son obligadas a llevar en sus cuerpos y sus mentes la consecuencia psicológica de una escasa alimentación, de conflictos armados y el sucederse de catástrofes naturales gigantescas con su pesada carga de morbilidad y de mortalidad.

2. La Acción de la Iglesia Católica

Con ocasión de la Jornada Mundial del Enfermo que estamos celebrando en Oceanía, el Pontificio Consejo para la Pastoral de la Salud realizó una investigación acerca de la Pastoral de la Salud mental en 84 Centros dedicados a estos enfermos en la Iglesia Católica, ubicados en los diversos países del mundo, en los 5 Continentes.

Un cuestionario cuidadosamente elaborado por expertos en la materia se envió a 129 Obispos, responsables de la Pastoral de la Salud en los diversos países del mundo. Obtuvimos la respuesta de 23 países: 9 Centros de África, 17 de América, 6 de Asia, 51 de Europa y uno de Oceanía. Los datos recibidos son en África, de Camerún, Ghana, Senegal y Sudáfrica; en América, de Bolivia, Canadá, Chile, Colombia, Cuba, Ecuador, México, y Trinidad y Tobago; en Asia, de China, Indonesia y Turquía; en Europa, de Austria, Bélgica, España, Irlanda, Italia, Polonia y Portugal; en Oceanía, de Australia.

Se trata de Centros de salud mental, de «Day Hospital», de Servicios psiquiátricos, de estructuras residenciales o semiresidenciales, de Centros o Cooperativas de reinserción, de Consultorios y de Dispensarios. El 43,4% de financiamiento público; el 33,3% de financiamiento privado, y el 23,3% de financiamiento por donaciones.

Trabajan en estos Centros médicos, psicólogos, sociólogos, expertos en rehabilitación, educadores profesionales, asistentes sociales, enfermeros, operadores técnicos auxiliares, personal administrativo, voluntarios, capellanes, religiosas y religiosos, expertos en «counselling» y personal de servicio. El 75% de los Centros reporta que apenas dispone del número suficiente de los médicos requeridos; en general carecen de recursos profesionales suficientes.

Los servicios que ofrecen son de consulta, rehabilitación, medicina escolástica, sostén al núcleo familiar, servicios sociales, orientación para el trabajo, acompañamiento, asistencia domiciliaria y farmacia.

Las enfermedades mentales más significativas atendidas en estos Centros, son: disturbios de la personalidad, disturbios motivados por el abuso de estupefacientes, psicóticos, disturbios del humor, disturbios por el ansia, disturbios cognitivos y disociativos, disturbios causados por la alimentación, disturbios por insomnio, disturbios de adaptación, enfermedades orgánicas degenerativas graves, insuficiencia mental congénita. Las recurrencias más señaladas fueron las referentes a la personalidad, a la psicosis y al humor. Los disturbios de la personalidad, por el abuso de la droga y por la psicosis, los acusan especialmente personas entre los 17 y 25 años. Es interesante notar en cuanto a la prevención de las enfermedades mentales, que éstas se revelan en un porcentaje mínimo en la etapa de edad que va de 0 a 16 años, indicando que en esta etapa es donde más eficazmente opera un cuidado preventivo.

En estos Centros se trabaja especialmente en equipo, pero generalmente no de una manera sistémica. Las terapias innovativas que se usan son en particular la Hipnoterapia, la Músico terapia, la Ludo terapia y trabajos teatrales y artísticos.

Para la prevención de la enfermedad se implementa una cultura de acogida a los enfermos mentales y programas pastorales adecuados, dando justa atención a los aspectos psicológicos. Ya frente a la enfermedad declarada se ofrecen intervenciones terapéuticas, algunas sistémicas, reducción de las consecuencias que deshabilitan al paciente, screening, grupos de autoayuda, formación de los profesionales de la salud, actualización, sostén del grupo familiar, análisis del contexto, intervenciones de contenido, reconstrucción del tejido afectivo y religioso, programas pastorales, plegaria colectiva y evaluaciones.

Estos centros se conectan con Universidades, con hospitales públicos con los Ministerios de Justicia, de Educación, del Trabajo, de Relaciones Públicas, de Salud; Entes locales, Diócesis, Parroquias, Fuerza pública, patrones de trabajo, vecinos de casa, vecinos de barrio, sindicatos y patronatos.

Se dan cursos de Pastoral Sanitaria apropiada para los enfermos mentales; se enfrentan problemas éticos conectados con el abuso de la droga, de tratamientos coercitivos y sobre la manera de aproximarse a un enfermo mental.

Al origen de la enfermedad mental se piensa que existe un fuerte influjo cultural y religioso por la crisis de valores de referencia, por el Hedonismo y el Materialismo, por la cultura tecnológica, por la exasperación de los deseos y la búsqueda de lo imposible, por la conflictualidad religioso cultural, por el ritualismo mágico de algunas sectas religiosas, por la negación del Trascendente y por el Relativismo ético religioso.

Las situaciones de más riesgo las catalogan como la precariedad de los medios de subsistencia, de trabajo, de formación y educación, falta de redes de ayuda, alienación de los derechos humanos, exclusión y marginación, guerras, terrorismo, falta de educación de la vida sentimental, procesos de alejamiento de la realidad, condicionamiento del contexto ambiental, falta de protección social, corrupción, desequilibrio entre el papel femenino y masculino, falta de los propios padres, separación y divorcio, pérdida del valor de la institución matrimonial, falta de comunicación, falta de tiempo para convivir en familia, inmadurez de la figura paterna y materna, delegación de su responsabilidad en terceras personas o en instituciones varias, debilidad del proyecto de vida, inadecuada preparación para la vida matrimonial, conflictos entre padres e hijos, comportamientos agresivos y violentos [2].

II. El desequilibrio mental

A Dios gracias, la labor que está desarrollando la Iglesia católica en este ramo, es muy encomiable; es una labor que ha venido efectuando a través de varios siglos como lo atestiguan Ordenes y Congregaciones religiosas cuyo carisma en particular es cuidar de los enfermos mentales.

Dada sin embargo la difusión tan grande de esta enfermedad, hablábamos al principio de 450 millones de personas afectadas, la decisión de los Sres. Obispos de Oceanía de poner como punto básico de consideración para esta Jornada Mundial del Enfermo los enfermos mentales ha sido un acierto, pues incitará a continuar desde la Iglesia Católica esta labor que se está realizando, y ayudará a incrementarla cada vez más en diálogo y colaboración con las diversas Instituciones encargadas de ello en las sociedades modernas.

Nos centraremos ahora en reflexionar desde el punto de vista cristiano sobre el enfermo mental. Partiremos de algunas indicaciones básicas científicas sobre el desequilibrio mental para de allí partir a considerar cómo el enfermo mental no deja de ser una imagen de Dios, y allí está su excelencia, su título por el cual merece todo respeto [3].

1. El desequilibrio

No cabe duda que el enfermo mental aunque siga siendo humano, es alguien que como tal se sale de la norma; esto es, está más allá del equilibrio que se necesita para hablar de una persona en pleno uso de sus facultades humanas. Sufre de una alteración del orden interno como individuo y podríamos decir que es una alteración del orden externo mismo de todo el universo.

En efecto, grandes pensadores de la humanidad han hecho consistir la felicidad en el orden, en el conformarse cósmico. En el pensamiento oriental se encuentra el Taoísmo según el cual el principio activo masculino, el ying, debe adaptarse a la flexibilidad del principio femenino, el yang, que en último término es el orden del universo, pero un orden hasta cierto punto flexible que va cambiando según cambia el mismo universo. Más o menos en este mismo pensamiento abundaron los estoicos en la cultura griega, que propugnaban que se debía estar siempre de acuerdo a todo el engranaje cósmico y que la perfección consistía en estar de acuerdo con el inexorable orden. Al principio del Renacimiento encontramos el pensamiento organológico de Teofrasto Bombasto von Hoheneim, Paracelso, según el cual en una flor se podía intuir el orden perfecto y total del universo, el macrocosmos en el microcosmos: todo el Universo es como un gran organismo vivo del cual todos somos parte y síntesis, y la actividad de cada quien está regida por un orden superior al que hay que conformarse bajo pena de ser una anomalía cósmica. En cierta coincidencia se acerca el pensamiento de Nicolás de Cusa con su ideal de la coincidencia de opuestos, como orden entre lo aparentemente desordenado. Incluso, en el concepto de la misma Redención, especialmente bajo el influjo de San Anselmo de Canterbury, la concepción en la Teología occidental de la obra de Cristo se cataloga como la restauración del orden jurídico violado.

2. El desequilibrio de las sinapsis neuronales

Atendiendo a los estudios recientes sobre la actividad neruronal, el desequilibrio mental tendrá que ver con la alteración del orden de las neuronas. En efecto según la descripción de las funciones orgánicas en el campo de la neurociencia, se constata la complejidad de la comunicación entre las células neuronas que emiten mensajes y que reciben los mismos; se trata de una red de conexiones en las que a través de una serie muy complicada de las mismas se llega a percibir y catalogar, juzgar y actuar en el trayecto que va desde la sensación exterior de cualquier tipo hasta llegar a la corteza cerebral y poder, por decirlo así, organizar el organismo, esto es, poder llevar a cabo el orden interno del organismo y obtener el equilibrio y la armonía.

Sabemos que el sistema nervioso central recoge la información recibida de nuestros órganos sensoriales, misma que procesa y actúa según la misma. Este conjunto de operaciones es el sustrato material de las funciones superiores como el pensamiento, la memoria y la conciencia. Son dos en especial los instrumentos para recorrer el trayecto sensorial-neuronal-cerebral: la propagación del mecanismo de acción y la sinapsis; o sea, la transmisión del impulso eléctrico de las neuronas y el paso de la señal de una neurona a la otra. Cada una de células nerviosas de los cien billones de las mismas de que consta el cerebro se conecta a través de 1000 a 10,000 sinapsis (transmisiones) a las otras neuronas. El aprendizaje y la adquisición de nuevas capacidades en el organismo humano requiere cambios de sinapsis, llamados «cambios plásticos». Para realizar cada cambio, se implican la totalidad de las sinapsis que, a su vez, simultáneamente cambian en cada nueva conexión. Se afirma que ciertas capacidades y habilidades humanas, dependen de los diversos patrones de conexión existentes en cada persona.

Las conexiones se realizan debido a impulsos eléctricos que se reciben en las neuronas a través de los llamados canales iónicos como una onda de carga eléctrica positiva que se propaga a lo largo de la extensión cilíndrica del cuerpo celular llamada axon. Estos canales son puntos especiales de permeabilidad en cada célula nerviosa. Dichos puntos son proteínas especiales que forman poros en la membrana celular de la neurona que permiten el paso de fluidos exteriores y que se abren cuando son estimulados en forma adecuada, y a través de los canales iónicos transforman los fluidos en impulsos eléctricos. Los impulsos eléctricos de varias sinapsis son integrados en las dendritas de las neuronas, generando así un potencial de acción el cual se transmite sucesivamente a otras neuronas. Se suele decir que el patrón básico del conjunto de conexiones entre las neuronas es la base material de la memoria, tanto de la llamada memoria «declarativa», consciente, como de la memoria de «procedimiento» (aquella parte de la memoria que se utiliza en la realización de tareas y reacciones inconscientes). En esta forma, la información sensorial se procesa mediante su paso progresivo en capas consecutivas de neuronas.

Se ha tratado de diseñar los patrones de sinapsis de las redes de diversas capas de neuronas basándose en técnicas computacionales (redes neuronales); sin embargo, aunque estas técnicas han funcionado en niveles neuronales inferiores no se ha logrado comprender la sinapsis propia de las operaciones cerebrales del todo del complejo de la actividad neuronal; en especial atendiendo a las funciones mentales superiores como la cognición, la conciencia y las emociones [4].

3. Comprensión a base de las sinapsis neuronales

La mera concepción de la acción de las neuronas y su complejidad de conexión, siendo muy importante para comprender la actividad cerebral, sin embargo, no es suficiente para entenderla adecuadamente. Por un lado el cerebro funciona simultáneamente como un todo a través de grandes complejos de neuronas, y esta totalidad de acción no se ha logrado penetrar; por otra parte, en especial al llegar a las funciones superiores mencionadas, en especial referentes a la abstracción y a la conciencia se ve que la explicación meramente de química biológica es inadecuada; se puede ver claramente en lo referente a la conciencia, si ésta es un regresar sobre sí mismo, y la conciencia consiste sólo en un mero elemento biológico material ¿cómo un elemento cuantitativo puede regresar sobre sí mismo?: al mismo tiempo sería y no sería el mismo, lo que implica el absurdo de violar el principio de contradicción. Los estudios que hoy se hacen en el campo científico aludido, son sin embargo muy útiles, pues aunque un desequilibrio neuronal de por sí no explica toda la realidad de la enfermedad mental, no cabe duda que es un elemento sumamente importante para su explicación y para su tratamiento.

4. El factor anímico

Para una comprensión más integral del enfermo mental, a los factores neuronales hay que añadir la comprensión holística psíquica; en efecto ya desde antiguo se entendía que la vida humana necesariamente contenía dos aspectos fundamentales, y que sus relaciones de subsistencia tenían que proyectarse atendiendo a lo que clásicamente hemos llamado el alma y el cuerpo. Al referirse al enfermo mental, en la antigua Grecia, Sócrates prefería centrarse sólo en el alma y decía cómo las enfermedades del alma sólo se resolvían con la «mayéutica», técnica que lleva al conocimiento de sí mismo purificando al alma enferma porque revela así su verdad interior y queda curada por el conocimiento y práctica de las virtudes. Platón y Aristóteles por su parte se refieren más bien al conjunto, para Platón en su mentalidad dualista, la causa predominante de la enfermedad mental es el cuerpo, la enfermedad mental sería como el fango corporal que afea al alma del enfermo mental, la que compara con una bella ánfora hundida en lo profundo del mar, ensuciada por el fango y la lama. Aristóteles se inclina también a esta perspectiva pero con mayor equilibrio, afirmando cómo es el entendimiento el que debe de imponer la armonía al cuerpo, una alma armónica dará lugar a formas corpóreas adecuadas, evitando la enfermedad que es también corpórea, pero que principalmente se debe a una alma inarmónica.

Podríamos de alguna manera decir que el pensamiento clásico griego no se supera del todo en la manera actual de concebir el modelo bioquímico de los trastornos psiquiátricos: hoy se identifica el alma con el bioquimismo activo de los sistemas neuroquímicos, neuroendócrinos y neurovegetativos de la corteza cerebral, del hipotálamo, del tronco encefálico, de la epífisis y del sistema vegetativo; estas estructuras están coordinadas entre sí según un plan que tiende al autoequilibrio, finalizado a impedir una eventual irregularidad. Los desórdenes mentales expresan un desequilibrio de este poli-sistema difundido como una red en todo el cuerpo; basta con que se desequilibre uno de estos sistemas y se desequilibra todo el resto [5].

El enfermo mental padece este desequilibrio que varía de acuerdo a la clase de enfermedad psíquica que padezca. En todas ellas se turba alguna de estas conexiones, o parte de ellas y se produce un desequilibrio interno que lleva a un desequilibrio relacional externo en el ámbito social.

A propósito de la complejidad y profundidad que conlleva este desequilibrio no se puede ignorar además la opinión de algunos psiquiatras según la cual la pulsión de vida se conecta de modo indisoluble a la pulsión de la muerte. Ambas pulsiones se compenetran y la Psiquiatría las estudia completando el «principio del placer» con el «principio de la realidad»; pilares que sustentan la psicoterapia encontrando la pulsión de la muerte como necesidad interna de la vida [6]. El desequilibrio afecta a ambas pulsiones y complica más el estado de la enfermedad mental.

Por otra parte, refiriéndonos a la cura del enfermo mental la Psiquiatría presenta una amplia área gris de incertidumbres que la practica clínica e la investigación científica consienten individuar en tres aspectos: La precariedad de las teorías sobre la enfermedad mental y sobre las estrategias di tratamiento, la alta implicación emotiva del trabajador en salud mental y la tecnología. Alguien opina que el nivel tecnológico en Psiquiatría es bastante bajo, ya que la terapia que usa no es tanto tecnológica sino de tipo interpersonal [7].

Sin embargo, a pesar de todas las dificultades para profundizar más en las ciencias psicológicas sobre la realidad de una enfermedad mental, lo que en cualquier caso es evidente es que la enfermedad mental consiste en un desequilibrio de la razón, pero no en su pérdida. Fuera del pensamiento cristiano se ha dicho que el hombre es imagen de Dios precisamente por su alma racional, o si queremos precisarlo con la clásica definición, porque el hombre es un animal racional; ahora bien, si este hombre ha perdido la racionalidad, no hay objeción si se le trata como a quien tiene sólo apariencia humana pero que no es más humano [8].

Es claro que este modo de pensar es un sofisma ya que el enfermo mental no es que haya perdido la racionalidad, ésta sigue existiendo, sólo que no funciona como debía funcionar.

III. ¿Qué hacer?

1. El desequilibrio en el pensamiento cristiano

En el pensamiento cristiano se ha dicho que estos graves trastornos reducen al hombre a un estadio lastimoso como una imagen deformada de Dios, que se compara con el estadio del Siervo sufriente de Isaías (Is 53,1-7). Sin embargo, a pesar de esta deformación, más aun, por ella misma, el enfermo mental se parece más a nuestro Señor en la cruz, y como la cruz es el único camino para la resurrección, entonces el enfermo mental, por decirlo así, tiene una excelencia mayor, es más digno; y su excelencia la obtiene precisamente en razón directa de la gravedad de su enfermedad y del sufrimiento que conlleva [9].

2. ¿Imagen deformada de Dios?

Siendo válido lo anterior, quisiera sin embargo tratar de avanzar un poco en estas consideraciones y aventurar una afirmación que quizá pudiera iluminar el problema desde el ángulo de la Teología Moral. La afirmación sería, el enfermo mental no es una imagen deformada de Dios sino una imagen fiel de Dios nuestro Señor.

Esta afirmación lo intuyo en el pensamiento del Señor cuando dice, «El Reino de Dios está dentro de Ustedes» (Lc 17,21) y «Lo que mancha al hombre procede de su boca y de su corazón» (Mt 15,17) «Del interior del corazón del hombre proceden los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, los robos, las avaricias, los engaños, lo impúdico, las malas miradas, las blasfemias, la soberbia, la insensatez; todos estos males proceden de adentro y envuelven al hombre» (Mc 7,19).

Esto es, el Reino de Dios, la existencia de la Santísima Trinidad en cada uno de nosotros, se encuentra en el corazón. El corazón que se entiende como la fuente última de decisiones que conforma toda la vida, no solamente lo que anteriormente se llamaba opción fundamental, sino todo lo que significa dicha opción y todos los actos que llevamos a cabo para cumplirla. O en otras palabras, el corazón significa todo nuestro dinamismo puesto al servicio de la misión que Dios nos ha encomendado.

El Reino de Dios toca el conocimiento amoroso y la decisión tomada en lo más íntimo de nuestra personalidad que se lleva a cabo mediante la fuerza del Espíritu Santo que nos conduce como Hijos de Dios y la cooperación absoluta de nuestras acciones que configuran nuestra vida según la Ley de Dios. Para separarnos de este Reino sólo lo podemos hacer mediante el mal corazón al que se refiere Cristo nuestro Señor, y del que proceden todos los pecados.

3. Imagen fiel de Dios

Ahora bien, cuando la enfermedad mental ha causado tal desequilibrio que ya no exista la responsabilidad de la acción del enfermo mental que la califique como separación de la voluntad divina, como pecado, el enfermo mental no se puede separar de Dios; esto es, la imagen de Dios en él no se puede distorsionar. En este caso su conocimiento o su opción volitiva, no son suficientes para motivar un acto humano que verdaderamente lo desligue de Dios; su estado psíquico y somático no le permite cometer un pecado grave pues en su desequilibrio no tiene el pleno conocimiento y el pleno asentimiento requeridos para que pueda pecar.

Si las cosas se contemplan desde este ángulo, en el caso de que el enfermo mental no posea el conocimiento y el consentimiento pleno requeridos para poder cometer un pecado mortal, no es una imagen deformada de Dios, pues ésta sólo se puede deformar por el pecado. Es una imagen sufriente de Dios, es cierto, pero no una imagen deformada. En él resplandece el misterio de la cruz victoriosa del Señor. Aproximándose más a la imagen del Siervo de Yahvé (Is. 53,1-7) nos impele a un acto más consciente de fe en Cristo que padece.

No en balde antiguamente, en el lenguaje popular mexicano, a un loco se le llamaba «bendito», ya que no gozando del pleno uso de la razón, sin poder pecar, estaba destinado a la vida eterna.

El desequilibrio objetivo del pecado y sus consecuencias se manifiestan en el enfermo mental, es verdad, pero al mismo tiempo reluce en él el equilibrio histórico del único orden actualmente posible, el orden y el equilibrio de la Redención.

No es comprensible esto en una mentalidad secularizada pero si en un optimismo cristiano, que además, nace de una fe razonada que nos dice por otra parte cómo nuestra obligación acerca de un enfermo mental en estas circunstancias por un lado va a cumplir con el deber de ver a Cristo sufriente en los más pobres y desprotegidos, pero por otra parte va también en el sentido de ver en él el amor de Dios que lo ha señalado como sus predilectos en el sentido de que no se podrá separar de El.

Son así una prueba del mismo amor crucificado de Dios. Por esto es que el mejor tratamiento que se les puede dar es el tratamiento del amor.

Como el enfermo mental es también una imagen de Cristo resucitado, de aquí nace la obligación de ser «Buen Samaritano» para él, esto es, poner todo el empeño para curar al enfermo mental. Idear toda clase de tratamientos para sacarlo de su postración que es tanto más dolorosa cuanto más profunda es el padecimiento psíquico que sufre, ya que tantas veces el enfermo mental pierde el sentido de relación humana y siente al ambiente circundante como un ambiente hostil en el cual es perseguido o bien la subjetividad del ambiente desaparece y las personas para él son otros tantos objetos o indiferentes o amenazas para su propio yo y su propia seguridad.

4. Tratamiento del enfermo mental

Así el tratamiento hacia un enfermo mental debe descollar como un tratamiento de amabilidad, delicadeza y ternura que le ayude a superar su mundo imaginario como enemigo en el que tan frecuentemente se encuentra sumergido. Este tratamiento deberá ser altamente personalizado y exigente: llevará así la diligencia para encontrar toda clase de medicamentos y terapias. Implicará todos los recursos puestos a disposición tanto por las ciencias como por las artes y técnicas médicas y una investigación que siempre progrese para encontrar los remedios más adecuados en el marco psico-somático.

Líneas prácticas de acción
Desde esta perspectiva me permito sugerir algunas líneas que pudieran proponerse como pistas prácticas para preocuparnos amablemente de los enfermos mentales:

Generales:

Establecer en los sistemas educativos bases religiosas firmes que fijen horizontes sólidos y estables para toda la vida.

Ser conscientes del sistema de valores sobre el que descansa toda vida humana y apoyarse en él para evitar en especial tipos de enfermedad mental basados en la angustia, la tristeza y la desesperanza.

Luchar contra el Relativismo, el Consumismo, la pseudocultura de los deseos instintivos, el pansexualismo.

Promover la dignidad de los enfermos mentales.

Esforzarse por promover un desarrollo sano del niño, incluidas sus funciones cerebrales.

Informar acerca de las enfermedades mentales a la sociedad para conocerlas y defenderse de ellas.

Incitar a las Ordenes y Congregaciones religiosas que tienen el carisma de atender a estos enfermos a que no desmayen en su cometido, sino que dada la emergencia de la enfermedad le dediquen un especial cuidado.

Apoyar con la recepción de los sacramentos a los enfermos mentales que estén en posibilidades de hacerlo.

Iluminar y consolar con la Palabra de Dios al enfermo mental según lo permita el estado psíquico-somático en el que se encuentre.

Ser conscientes de que la readaptación de un enfermo mental corresponde a toda la sociedad dentro de una solidaridad en la que se privilegia a los más necesitados.

Ayudar a la creación de un ambiente social y físico que favorezca las relaciones humanas y el sentido de pertenencia del enfermo mental a una comunidad concreta.

Nacionales:

Promover legislaciones adecuadas a nivel político nacional e internacional que salvaguarden los derechos de los enfermos mentales.

Instar a los diversos Ministerios de Salud de las Naciones, que tengan un cuidado especial de los enfermos mentales y se diseñen programas eficaces para su atención.

Desarrollar e integrar los servicios de sanidad mental en todos los servicios primarios de salud.
Crear las Instituciones adecuadas para la atención más cuidadosa bajo todos los aspectos, para los enfermos mentales.

Destinar los fondos necesarios para proveer lo necesario al cuidado de los enfermos mentales.

Proveer a la hospitalización de los enfermos mentales que lo requieran, y a su permanencia en el hospital de acuerdo a lo que aconsejen los actuales avances de la medicina psiquiátrica.

Proveer de alojamiento para los enfermos mentales desprotegidos que vagan como pordioseros o que sea imposible mantenerlos en familia.

Ayudar institucionalmente a las familias en cuyo seno se encuentra el enfermo mental con una asistencia tanto científica y técnica como de comprensión y estima.

Favorecer investigaciones relacionadas con los diversos tipos de enfermedad mental y las terapias adecuadas a ellas.

Humanizar los programas terapéuticos a través de la continua formación de los agentes sanitarios.
Adecuar los tratamientos psiquiátricos a los diversos patrones culturales de los pacientes.

Personales:

Educar en y desde la familia cristiana otorgando a todos las bases sólidas de la vida en la aceptación de Cristo muerto y resucitado, razón de ser de toda existencia.

Intensificar la prevención contra las enfermedades mentales con una acción eficaz en el seno de la familia en especial en los primeros años de vida de sus hijos.

Unir más fuertemente las familias dándole a la Institución matrimonial toda la fuerza que le es propia.

Dar mayor espacio de convivencia dentro de la familia tanto de los esposos entre sí como con sus hijos y entre los hermanos.

Propiciar los lazos de afecto y de comprensión tanto en la familia nuclear como en la extendida.

Dar el lugar que le corresponde a los abuelos.

Procurar ofrecer a los hijos una figura adecuada del padre y de la madre.

Tratar con afecto y cariño a los hijos, a la vez que con decisión claridad y energía en su educación.

Relacionarse fuertemente en familia con los maestros y demás personas que ayudan a los padres con sus hijos y no delegar en ellos lo que los padres no deben delegar.

Aceptar positivamente la enfermedad mental combatiendo la estigmatización de estos enfermos.

Comprender las necesidades tanto físicas como psicológicas que se ocultan tras los disturbios mentales.

Utilizar las potencialidades de cada enfermo mental.

Facilitar la comunicación interpersonal entre el paciente y quienes lo rodean, en especial dentro de la propia familia.

Alejar al enfermo de la soledad, del aislamiento y del abandono.

Enseñar al enfermo mental el modo para desarrollar sus propias habilidades y el sentido de autodeterminación.

Aprender en familia la conducta adecuada frente a un enfermo mental de la propia familia.

Comprender que frente a la enfermedad mental la ciencia sola no basta sino que hay que tratarla de una manera holística en conjunto con sus aspectos religiosos, y filosóficos y científicos.

Infundir esperanza en los pacientes y en sus familias.

Intensificar la terapia de la amabilidad y la dulzura en la curación de los enfermos mentales [10].

Conclusión:

Recordando aquella frase esculpida en el dintel de un hospital alemán «Infirmis sicut Christo», a los enfermos como a Cristo, terminamos estas reflexiones insistiendo en esta imagen de Cristo sufriente en lo más íntimo de su alma, pleno de dolor y de sufrimiento, pero que convierte este mal en pleno manantial de vida ya que su dolor y su sufrimiento constituyen el núcleo de su resurrección, pues constituyen nuestra salvación. Nuestro trato a los enfermos psíquicos se impone como un difícil test de nuestra fe. Tratarlos eficazmente es profesar nuestra fe en Cristo doliente y sufriente, pero a la vez victorioso. Este es el sentido de estar celebrando hoy la Jornada Mundial del Enfermo destinada a los enfermos mentales.

[Tomado de Zenit.org]

S.E. Javier Cardenal Lozano Barragán
Presidente del Pontificio Consejo
de la Pastoral de la Salud

Notas
[1] OPS. 1992. temas de salud mental de la comunidad, serie paltex.

[2] Deriu Fiorenza et alii, «Rapporto descrittivo sui risultati della ricerca del Pontificio Consiglio per la Pastorale della Salute, sulla «salute mentale»», Pontificio Consiglio per la Pastorale della Salute, 10 Gennaio 2006; en «Dolentium Hominum» 2006 (62).

[3] Cfr. Juan Pablo II, «Discurso del Santo Padre a la XI Conferencia Internacional», en Dolentium Hominum n.34 (XII) 1997,1; 7-9: Joseph Ratzinger, «La grandeza del Ser humano es su semejanza con Dios», ibid. 16-19.

[4] Cfr. Edwin Neher, «Mecanismos básicos de señalación y procesamiento de información en el cerebro», en Dolentium Hominum n.34 (XII) 1997,1; 21-24; D. Johnston and SM Wu, «Foundation of Cellular Neurophysiology», The Mit Press, Cambridge Mass., 1995; E.R. Kandel, J. H.l Schwarz and T.M. Jessel, «Essential of Neuronal Science and Behavior», Prentice Hall Internacional, Inc., London, 1995; E. Neher and B. Sakmann, «The Patch Clamp Technic», Scientific American, March 1992, 44-52.

[5] Cfr. Giuseppe Roccatagliata, «De las enfermedades del alma a la psiconeurosis«, en Dolentium Hominum, Ibid., 33-39.

[6] J. Derida, Speculare – su Freud, Raffaello Cortina Ed.2000.

[7] Contini G. «Il miglioramento della qualità nella riabilitazione psichiatrica», Centro Scientifico editore, 1999.

[8] Cfr Ignacio Carrasco, «La dignidad de la locura», Dolentium Hominum n.34 (XII) 1997,1; 124-126.

[9] Cfr. Juan Pablo II, «Discurso del Santo Padre a la XI Conferencia Internacional», en Dolentium Hominum n.34 (XII) 1997,1; 7-9: Joseph Ratzinger, «La grandeza del Ser humano es su semejanza con Dios», ibid. 16-19.

[10] Cfr. Juan López Ibar, «La investigación en Neurociencia: su repercusión en las enfermedades mentales», en Dolentium Hominum n.34 (XII) 1997,1; 52-58; Andrea Calvo Prieto, «La familia del enfermo mental en los países africanos», ibid., 52-58; Francisco Imoda, «Psicoterapia», ibid., 186-192: Pier Luigi marchesi, «Papel de la Iglesia en el tratamiento de los enfermos mentales», ibid., 205-207; Carlos Lorenzo Casullo, «La aceptación de la enfermedad mental», ibid., 81-85.



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Nuestro ángel de la guarda
Autor: P. Fernando Pascual LC | Fuente: Catholic.net

Necesitamos renovar nuestro trato afectuoso y sencillo con nuestro ángel de la guarda que está a nuestro lado y nos ayuda de mil modos.





Nuestro ángel de la guarda
Muchos tienen la costumbre de hablar con su ángel de la guarda. Le piden ayuda para resolver un problema familiar, para encontrar un estacionamiento, para no ser engañados en las compras, para dar un consejo acertado a un amigo, para consolar a los abuelos, a los padres o a los hijos.

Otros tienen al ángel de la guarda un poco olvidado. Quizá escucharon, de niños, que existe, que nos cuida, que nos ayuda en las mil aventuras de la vida. Recordarán, tal vez, haber visto el dibujo de un niño que camina, cogido de la mano, junto a un ángel grande y bello. Pero desde hace tiempo tienen al ángel “aparcado”, en el baúl de los recuerdos.

De grandes es normal que hablemos a los niños de su ángel de la guarda. Nos sería de provecho pensar también en nuestro ángel que está a nuestro lado y nos ayuda de mil modos.

Es verdad: Dios es el centro de nuestro amor, y a veces no tenemos mucho tiempo para pensar en los espíritus angélicos. Podemos, sin embargo, ver a nuestro ángel de la guarda no como una “devoción privada” ni como un residuo de la niñez, sino como un regalo del mismo Dios, que ha querido hacernos partícipes, ya en la tierra, de la compañía de una creatura celeste que contempla ese rostro del Padre que tanto anhelamos.

Necesitamos renovar nuestro trato afectuoso y sencillo, como el de los niños que poseen el Reino de los cielos (cf. Mt 19,14), con el propio ángel de la guarda. Para darle las gracias por su ayuda constante, por su protección, por su cariño. Para sentirnos, a través de él, más cerca de Dios. Para recordar que cada uno de nosotros tiene un alma preciosa, magnífica, infinitamente amada, invitada a llegar un día al cielo, al lugar donde el Amor y la Armonía lo son todo para todos. Para pedirle ayuda en un momento de prueba o ante las mil aventuras de la vida.

Necesitamos repetir, o aprender de cero, esa oración que la Iglesia, desde hace siglos, nos ha enseñado para dirigirnos a nuestro ángel de la guarda:

Ángel del Señor, que eres mi custodio,
puesto que la Providencia soberana me encomendó a ti,
ilumíname, guárdame, rígeme y gobiérname en este día.
Amén.
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Una herida de un abuso sexual puede ser sanada



Niños abusados: víctimas que callan y agresores impunes
Manuel Velásquez




"Hola de pequeña sufrí abusos sexuales desde los 5-9. Él hizo como si no hubiese ocurrido nada y me ha estado tratando luego como una hermana. Era el mejor amigo de mi hermano hasta hace varios años. Ahora tengo 20 y no lo he superado todavía. Fui a psicóloga Y caí mas bajo en el pozo de lo que ya estaba. Si mi familia se entera esa persona se puede dar por muerta y enterrada a 50 m bajo tierra. Por favor necesito hablar con alguien que lo haya superado. O que crean que me pueden ayudar".

El texto anterior es un mensaje dejado en el blog migueladame.blogspot.com, especializado en publicar y dar a conocer información relacionada al tema del Abuso Sexual Infantil. Un tema que en muchos países, incluyendo México, se ha relegado como si no importara, como si ni siquiera existiera. Cosa que para las miles de personas que han sufrido de éste es una injusticia, ya que casi no hay los medios necesarios para informar, prevenir y denunciar este atroz crimen.
Se conoce al Abuso Sexual Infantil (ASI) o pederastia a toda conducta en la que un menor es utilizado como objeto sexual por parte de otra persona con la que mantiene una relación de desigualdad, ya sea en cuanto a la edad, la madurez o el poder. Se trata de un problema universal que está presente, de una u otra manera, en todas las culturas y sociedades y que constituye un complejo fenómeno resultante de una combinación de factores individuales, familiares y sociales. [...] Supone una interferencia en el desarrollo evolutivo del niño y puede dejar unas secuelas que no siempre remiten con el paso del tiempo.

Estadísticas que hielan la sangre
El ASI es un gran problema a nivel mundial. Para constatarlo, sólo faltan ver las estadísticas, y es que:
• Tres de cada 10 personas son objeto de abuso sexual infantil.
• 1 de cada 4 niñas es abusada sexualmente antes de cumplir 18 años.
• 1 de cada 6 niños es abusado sexualmente antes de cumplir 18 años.
• 1 de cada 5 niños es abordado sexualmente a través de Internet.
• Casi el 70 por ciento de todos los asaltos sexuales (incluyendo los asaltos a adultos) ocurren a niños de menos de 17 años.
• Más del 70 por ciento de los pederastas tiene entre 1 y 9 víctimas; al menos el 20 por ciento tiene entre 10 y 40 víctimas.
• Entre el 30 y el 40 por ciento de las víctimas son abusadas por un miembro de la familia.
• De los niños menores de 12 años que reportaron abuso sexual, el 13.2 por ciento refirió como agresor al padre y el 9.6 por ciento, al padrastro.
• En el caso de los adolescentes (12 a 17 años) el 9.6 por ciento señaló al padre y el 7.7 por ciento al padrastro.
• Otro 50 por ciento son abusadas por alguien fuera de la familia, pero a quien conocen y en quien confían.
• Aproximadamente el 40 por ciento es abusada por algún niño mayor conocido.
• Sólo el 10 por ciento es abusada por un extraño.

La media del abuso sexual está en los nueve años, sin embargo más del 20 por ciento de los abusados, son menores de 8 años y un 50 por ciento es mayor de 12.
Pero lo que también es sumamente alarmante es que la gran mayoría de los que son abusados, no revelan el hecho. Existe la sorprendente estadística de que un 30 por ciento de las personas jamás se lo dirá a alguien. Y es que gran parte de este problema, es que los menores no reconocen que fueron abusados por alguna persona.

Pero también, más del 80 por ciento de las víctimas niegan o son reacias a revelar el abuso. De las que sí lo revelan, aproximadamente el 75 por ciento lo hace accidentalmente. De aquellas que sí lo hace intencionalmente, más del 20 por ciento eventualmente se retracta aunque el abuso efectivamente haya ocurrido.

Las falsas acusaciones constituyen sólo entre el 1 y el 4 por ciento de las denuncias. De éstas, el 75 por ciento son realizadas por adultos y el 25 por ciento por niños. Los niños sólo realizan falsas acusaciones el 0.5 por ciento de las veces.


Las leyes, como siempre, el talón de Aquiles.
El panorama, como se puede ver es muy desalentador y completamente escalofriante. En México la situación es igualmente aterradora, ya que se estima que cada hora un menor es abusado sexualmente.

Las leyes en México, como siempre hay unas muy buenas y otras no tanto. A pesar de que está tipificado el Abuso Sexual Infantil en casi todas las legislaciones del país, en el Código Penal Federal, se estipula en el artículo 261: "Al que sin el propósito de llegar a la cópula, ejecute un acto sexual en una persona menor de doce años de edad o persona que no tenga la capacidad de comprender el significado del hecho o que por cualquier causa no pueda resistirlo o la obligue a ejecutarlo, se le aplicará una pena de dos a cinco años de prisión".

Al que abuse de una persona mayor de 12 años, y que no tenga cópula, se le impondrá una pena de seis meses a cuatro años de prisión.

Así mismo, en el artículo 262, se estipula que al que tenga cópula con una persona mayor de 12 años y menor de 18, obteniendo su consentimiento por medio de engaño, se le aplicará de tres meses a cuatro años de prisión.

En cuanto al Abuso Sexual a menores de 12 años, al que tenga sin violencia realice cópula se le impondrá una pena de ocho a 14 años de prisión.

Si algún familiar es el que tuvo contacto, las penas previstas para el abuso sexual y la violación se aumentará hasta en una mitad en su mínimo y máximo.

El problema viene cuando se quiere denunciar, y es que a decir de muchos familiares de víctimas y ellas mismas, los procedimientos legales y médicos son como un segundo abuso, ya que a los menores los tienen que revisar en sus partes íntimas. Aparte de que tienen que carearse ante los agresores, lo que supone un peso más que cargar. Psicólogos, inclusive recomiendan no denunciar, ya que puede ser más traumático el acudir con las autoridades que el mismo abuso sexual.

Otro punto débil en las leyes de los estados, es que si hay Abuso Sexual Infantil y la víctima queda embarazada, no hay repercusiones para el agresor si este se casa con la menor. Esto puede suceder en 25 estados de la República.

Sintomatología Asociada al Abuso Sexual.
• Niños Menores de 3 años:
Trastornos en el sueño y en el dormir, trastornos en la conducta alimentaria, trastornos en los niveles de actividad, comportamiento regresivo y/agresivo, conocimiento sexual inapropiado para la edad, actividad sexual inadecuada
• Preescolares:
Conductas sexualmente inadecuadas, ansiedad, alteraciones de sueño, pesadillas, temores y fobias, conductas compulsivas, masturbación, trastornos de aprendizaje, conductas seductoras hacia adultos, intensa ansiedad ante la separación.
• Escolares:
Dificultades en aprendizaje, alteraciones en rendimiento escolar, conflicto con figuras de autoridad, desconfianza de los adultos, sobre adaptación, comportamiento hostil, comportamiento cleptómano, crueldad con animales, desesperanza, tristeza, episodios de coerción sexual sobre niños más pequeños y retraídos.
• Adolescentes:
Intensa auto destructividad, búsqueda compulsiva de castigo, tentativa de suicidio, actuaciones heterodestructivas (homicidio), conductas delictivas, adicciones, fugas del hogar, promiscuidad sexual, prostitución, disociación, trastornos en la identidad, trastornos psicopatológicos severos, sobre adaptación, retraimiento, represión, inhibición sexual llamativa, intolerancia frente a manifestaciones verbales de contenido sexual, acentuada incapacidad para interactuar con el sexo opuesto, homosexualidad, depresión, perdida de la autoestima, rebelión creciente, quejas somáticas, actos ilegales, huidas de casa, aislamiento social, suicidio, autolesiones, abuso de sustancias.


¿Cuáles son los derechos de los sobrevivientes de ASI.?
1. Administrar tu vida de acuerdo a tu criterio y tus valores.
2. Dirigir tu proceso de recuperación, sin reportar a nadie tus metas, esfuerzo o progreso.
3. Recopilar información para tomar decisiones acertadas con respecto a tu recuperación.
4. Rechazar la ayuda ofrecida sin tener que justificar tu decisión.
5. Tener fe en tus poderes de auto restauración y buscar aliados que la compartan.
6. Confiar en tus aliados en tu proceso de sanación igual como lo hacen los demás adultos entre ellos mismos.
7. Sentir miedo y evitar lo que te asusta.
8. Decidir por ti misma o mismo, cuándo, cómo y si es que enfrentarás tus miedos.
9. Aprender experimentando, es decir, cometiendo errores.
10. Ser tocada sólo con tu permiso y sólo de maneras que no te incomoden.
11. Elegir hablar o callar, sobre cualquier tema y en cualquier momento.
12. Elegir aceptar o rechazar la retroalimentación, sugerencias o interpretaciones.
13. Pedir ayuda en tu proceso de sanación, sin tener que retribuir con trabajo, juego o amor.
14. Impedir que transgredan tus límites.
15. Tomar acción cuando tus límites son transgredidos a pesar de tu impedimento.
16. Pedir explicaciones cuando no entiendes algo.
17. Expresar una visión contraria cuando sí entiendes y estás en desacuerdo.
18. Reconocer tus sentimientos, sin tener que justificarlos.
19. Pedir cambios cuando tus necesidades no están siendo cubiertas.
20. Hablar de tu experiencia siendo respetada.
21. Resolver tus dudas pudiendo diferir de las visiones o deseos de los otros.
22. Contratar un terapeuta, consejero o guía (no un jefe) de tu recuperación.
23. Recibir ayuda confiable y de alguien con experiencia en tu proceso de sanación.
24. Asegurarte que tu terapeuta se negará a establecer otro tipo de relación contigo (de negocios o sexual).
25. Asegurarte la privacidad de cualquier revelación que le hayas hecho a tu terapeuta, a menos que esté sujeta a la ley.
26. Asegurarte la lealtad de tu terapeuta con respecto a tus agresores.
27. Recibir respuestas a tus preguntas acerca de tu condición, tus posibilidades de recuperación, tus metas, tu tratamiento y las cualificaciones de tu terapeuta.
28. Contar con el interés de tu terapeuta en cuanto a tu seguridad y con la disposición a utilizar todos los medios legales para neutralizar una amenaza a tu vida o a la de otra persona.
29. Que el compromiso de tu terapeuta no dependa de tu "buen comportamiento", a menos que exista una amenaza a la seguridad o estén involucradas actividades ilegales.
30. Conocer con certeza las horas de las sesiones y la disponibilidad de tu terapeuta, incluyendo, si así lo desearas, un compromiso a trabajar por un tiempo determinado.
31. Llamar a tu terapeuta entre las sesiones establecidas en caso de urgencia, y recibir una contestación dentro de un tiempo razonable.
32. Aprender habilidades que aminoren el riesgo de un nuevo trauma.
33. Contar con un espacio relativamente cómodo durante las sesiones

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