PREPARANDOSE PARA LA ADOLECENCIA 2

¿De qué hablas con tu hijo adolescente? Es posible que la mayor parte de las conversaciones se reduzcan a retarlo y criticarlo por su aspecto descuidado, por la hora de llegar a la casa, por las notas, por estar todo el día colgado del teléfono....Cierto es que tenemos el deber de corregir pero, si nos descuidamos, nuestra relación puede reducirse a reproches y críticas.A pesar de su aparente desapego, de su afán por ser independiente, tu hijo adolescente espera aún mucho de ti y necesita que le transmitas una serie de mensajes. Un adolescente necesita oír de sus padres que están orgullosos de él, y no sólo cuando saca buenas notas o cuando gana el partido de fútbol, sino también cuando:1. Se esfuerza por conseguir un objetivo, aunque no lo logre.2. Toma sus propias decisiones.3. Lo intenta de nuevo a pesar de haber fallado.4. Lucha por superarse.Debes hacer ver a tu hijo que estás orgulloso de él o de ella, a pesar de todo, porque es tu hijo.Que le aceptas y apruebas como persona, aunque en ocasiones no apruebes su comportamiento.Muchos adolescentes de hoy en día no tienen la suerte de escuchar con frecuencia este mensaje.El segundo mensaje tiene que ver con la disponibilidad. Tu hijo necesita saber que estás ahí, disponible para cuando le haga falta, que siempre puede contar contigo. Aunque aparente que no te necesita, en los momentos difíciles necesita saber que cuenta contigo. Si no consigues transmitirle este mensaje buscará consejo y ayuda en otros lugares.Debes estar disponible para cuando te necesite, lo que no es lo mismo que atosigarle con preguntas. La intimidad no se impone, se gana.Otro mensaje que debe captar tu hijo es tu interés por comprenderle.Es frecuente que los adolescentes acusen a sus padres de no entenderles, de vivir en otra galaxia, de no enterarse de nada.A veces simplemente nuestro hijo está intentando manipularnos: confunde el comprender con el estar de acuerdo.Debes procurar tomarte el tiempo necesario para intentar descubrir los motivos que hay detrás de las afirmaciones de tu hijo, y escucharle poniéndote «en su pellejo» antes de formarte una opinión. Al menos tu hijo debe darse cuenta de que intentas comprenderle, respetando su personalidad, su peculiar forma de ser.Procurando estar al día: películas, canciones, famosos, deportes...Sabiendo ser flexibles en lo que no es sustancial: horarios, vestido, orden...Dando importancia a cada hijo individualmente: exámenes, salidas, amigos, diversiones...Descubriendo al hijo callado, triste enfadado...Sabiendo perdonar, dando una segunda oportunidad.Sabiendo pedir perdón cuando sea necesario: no se pierde autoridad y se gana prestigio.Para ello es fundamental que hagas ver a tu hijo que confías en él, de esta forma le animarás a querer estar a la altura de esa confianza.No obstante, esta confianza no implica que le permitamos hacer cosas para las que aún no está preparado o que le permitamos enfrentarse a situaciones en las que el grado de riesgo es más elevado que su nivel de madurez.Debemos hacerle ver que esa confianza se irá desarrollando gradualmente a medida que él vaya adquiriendo más experiencia y nos vaya demostrando que es capaz de actuar de forma responsable.El último mensaje, y también el más importante, que los hijos desean oír de sus padres es que lo quieren. Cuando un adolescente no está seguro del cariño de sus padres, los demás mensajes no significan nada.Necesita que le digas que le quieres y que se lo demuestresTomado del libro "Cómo resolver situaciones cotidianas de tus hijos adolescentes", editorial Palabra, Madrid, 2.000.

Danos tu comentario